Tatuaje de abeja: su significado a través de la historia

Tatuaje de abeja: su significado a través de la historia 1

La humanidad ha tenido una larga relación con las abejas a lo largo de toda la historia y posiblemente con avispas también. Existen evidencias arqueológicas que datan de hace diez mil años que demuestran que los primeros seres humanos recolectaban de las colmenas miel. Incluso hay evidencias de que los neanderthales puedan haber practicado un modo primitivo de apicultura, y es bien conocido entre los primatólgos que a todos los primates les encanta la miel.

Por su parte, los lingüistas han teorizado que la miel y las abejas, desempeñaron un papel sobresaliente en la vida de los indo-europeos primitivos, debido a que las palabras para designar a las abejas, la miel, la cera, los osos (competidores con los seres humanos por la miel) y el aguamiel (la primera bebida de fermentación alcohólica derivada de la misma), son semejantes en las lenguas de lugares tan dispersos como Siria o China y aparecen de forma muy similar en el sánscrito, el latín, el francés, el griego, el islandés y el gaélico.

La abeja es muy similar a la avispa, sólo que menos agresiva, y ambas han tenido una larga relación con la humanidad tanto como amigas y enemigas. El primer registro de una muerte por picadura de una avispa corresponde al faraón egipcio Menes, alrededor del año 2000 antes de Cristo. En ese entonces, las abejas eran representantes del alma y su miel se colocaba en las tumbas sagradas como ofrendas a los muertos. El aguijón aparece en el escudo imperial de los faraones. Por su parte, los griegos llamaban a la abeja melitta, que significa diosa madre de la miel. Dado que la abeja parece morir en el invierno y regresar en la primavera (en realidad hiberna en el interior de la colmena) asimismo se convirtió en símbolo de muerte y renacimiento.

Las abejas y las avispas se hicieron presentes en muchos relatos históricos, empleadas como munición en la guerra. Los antiguos mayas arrojaban colmenas de avispas a las tribus que les atacaban, lo mismo los romanos y griegos. A la vez que sus colmenas fueron utilizadas como armas, la miel se empleó en la curación, el tratamiento de los heridos, y por supuesto en la alimentación.

Ciertas creencias proclamaban que las abejas habían sido enviadas por el cielo. Por su capacidad de encontrar el camino hasta la colmena a lo largo de grandes distancias, las abejas llegaron a simbolizar el alma humana. Son asimismo sinónimo de sexualidad y de castidad, así como de fecundidad y atención.

Matar a una abeja se considera augurio de mala suerte. En Irlanda, el vino de miel se tiene en cuenta como bebida de inmortalidad, y, por ende, las abejas están protegidas por la ley. En Inglaterra existe una vieja superstición según la cual, matar a la primera avispa de la temporada le protege a uno de sus enemigos durante un mes o más.

La abeja se ha mantenido como un representante del orden social, diligencia y limpieza. Trabajan sin cesar entre las flores, polinizando y elaborando la miel. La abeja se convirtió en el símbolo de la bonanza, y por su incansable labor, los cristianos la adoptaron como el símbolo de la esperanza. En Francia, se la reconoció como el símbolo de la realeza.

Y por todo ello y aún más, el tatuaje de la abeja además de ser un precioso diseño, constituye un profundo simbolismo que se remonta muchísimos años atrás en la historia de la humanidad.  

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Acerca de Graciana Borgarello

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