Sentido de los tatuajes en la actualidad desde una mirada psicológica

Sentido de los tatuajes en la actualidad desde una mirada psicológica 1

Las modas incentivan a las personas y cosas que pueden parecer insólitas o feas en determinada época, en otras son la mejor tendencia. La moda está para trazar la escisión intergeneracional y de allí su poder para establecerse.

Los jóvenes y adolescentes necesitan crear ciertos códigos que le aseguren la pertenencia a un grupo generacional afín y que asimismo reafirme la diferenciación de los padres. En cierto sentido, todos consentimos a la moda y de esta manera reforzamos los lazos con los miembros de la comunidad a la que pertenecemos.

Los tatuajes tienen algo de todo esto, pueden considerarse y de hecho así lo han  sido a través de la historia, elementos característicos de clase, han servido para identificar a miembros del mismo grupo o de condiciones semejantes. Pero lo que nos asombra es la utilización que se está haciendo en nuestros días del tatuaje. Éste pasó de ser un distintivo de clan a ser un producto de consumo masivo. Muchísimos grupos y estratos sociales los utilizan y algunas personas se tatúan casi todo su cuerpo.

Nuestra sociedad está promoviendo un ser humano narcisista que no profundiza y no busca el encuentro con otros seres, que nos busca distinguirse, que se encierra en sí mismo y en lo semejante. Si pensamos a los tatuajes desde esta perspectiva, el tatuaje quedaría sin su significado social, debido a que al masificarse pierde su condición diferenciadora y distintiva. Ahora el tatuaje es un mero símbolo de uno mismo pero de un sí mismo vacío de contenido, de un sí mismo narcisista, que supone una estancamiento del crecimiento psíquico al no realizar el trabajo y el esfuerzo necesario para madurar y salir del yo.

Este funcionamiento narcisista es lo que llevaría a la repetición. Esto tiene que ver con la supuesta adicción a los tatuajes. Quizás en el intento de dar sentido e identidad, se emprende un camino que nunca termina. El narcisismo aísla, deja sin posibilidad de llenar verdaderamente.

Otra cuestión que no debemos dejar de considerar es el sufrimiento que infringe al cuerpo el tatuaje, como así también el pearcing. Desde esta perspectiva, podríamos creer que la insatisfacción el vacío y la depresión a la que nos arrastra la búsqueda equívoca de identidad desde lo narcisista, obliga a tener que sentir ese dolor psíquico en el cuerpo. Si no se puede pensar el dolor, en algún sitio ha de poderse ubicar. La repetida exposición al dolor corporal, podría ser la salida natural para expresar la desesperación que no ha sido calmada, en un intento inconsciente de ponerle fin.

 

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Acerca de Graciana Borgarello

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